julio 26, 2019

Los retos que trae la globalización nos exige que evolucionemos a la par con ella, el mundo de los negocios avanza con nuevos mercados y mejoramiento continuo de los ya existentes, por esto, la importancia de un sólo lenguaje financiero y de manera muy especial para la práctica contable como lenguaje de la situación económica de las empresas, presentación de estados financieros transparentes y acordes a la normativa.

En Colombia, todas las personas jurídicas, responsables de IVA y comerciantes están obligados a llevar contabilidad, el cumplimiento de esta obligación le evitará sanciones o pérdida de beneficios por parte de entidades estatales. Adicional a esto, dado que somos una economía de mercados abiertos, por tanto, con posibilidad de que capitalistas extranjeros quieran venir a invertir en nosotros o que queramos conseguir proveedores más rentables en el exterior, se hace necesario que hablemos en los mismos términos para tomar decisiones asertivas. Lo anterior, nos muestra una de las ventajas de tener información financiera útil, real y exacta para estos usuarios externos, cuando contamos con políticas contables acordes a nuestro negocio y prácticas internacionales, se incrementa la competitividad y nos hacemos visibles ante terceros.

Es importante resaltar que el papel de la contabilidad ha ido evolucionando, anteriormente se veía únicamente como una carga estatal, en la cual solo se liquidaban impuestos para pagarle al Estado, pero hoy en día la importancia de la contabilidad va desde el control de los riesgos, pasando por la contabilidad de costos, de gestión, hasta incluso, manejar temas laborales o valorar el impacto ambiental que tienen nuestras empresas en su entorno, sin dejar de lado la planeación tributaria, que hoy en día sigue siendo una actividad fundamental del contador frente al Estado, y cuyo cumplimiento evitará sanciones que pueden ser onerosas.

La contabilidad es un sistema de información que condensa todas las operaciones mercantiles que lleva a cabo una sociedad. Por medio de la contabilidad, los socios conocen la realidad económica y financiera de su empresa, mínimamente, la contabilidad debe generar los siguientes reportes, los cuales son de gran utilidad:

  • Estado de Situación Financiera: En el cual se identifica el patrimonio de la empresa, los activos (Efectivo, cuentas por cobrar, inventarios, entre otros), los pasivos (obligaciones financieras, cuentas por pagar a proveedores, entre otras) y con los cuales se pueden evaluar indicadores como: Endeudamiento, Solvencia, Liquidez.
  • Estado de Resultados Integral: En este informe vemos cuanto vende la empresa, los costos y los gastos asociados a la operación. Con estos rubros se pueden generar indicadores de Rentabilidad y Gestión.
  • Estado de Flujo de Efectivo: Con este reporte se puede identificar con qué tipo de transacciones se genera o se consume el efectivo: Actividades de Operación, Financiación o Inversión
  • Estado de Cambios en el Patrimonio: Muestra las causas de la variación de las cuentas del patrimonio, detalla en que cuentas quedan retenidas las utilidades que no se distribuye a los socios.
  • Revelaciones: Este Estado Financiero es de tipo cualitativo, acá se informará a los usuarios externos de la información, el porqué de las variaciones entre un año y otro y las futuras operaciones que puedan afectar de manera importante los resultados de la empresa.

Ahora bien, es acorde resumir algunos beneficios que tienen las Pymes cuando llevan contabilidad:

  • Puede ayudar para propósitos de información interna.
  • Separa la información financiera de la información tributaria.
  • Permite la libre transacción con otros países que también apliquen Normas Internacionales de Información Financiera –NIIF (principios aplicados en Colombia), por el reconocimiento y uniformización de la información.
  • Facilidad para análisis de inversionistas extranjeros.

En definitiva, cuando se lleva contabilidad permite a nuestras empresas ser competitivas en un mercado tanto nacional como internacional, y esto se logra aplicando las prácticas universales y siendo responsables del adecuado manejo y revelación de la información financiera y contable.

Lo ideal sería que las empresas no se queden en lo mínimo de conocerse y sobrevivir, sino que se proyecten y crezcan, por medio de una correcta toma de decisiones basada en la información contable.